Cualquiera pudiera pensar que llegar de refuerzo para la última semana del campeonato no es de mucha ayuda, pero están equivocados. Especialmente este año en el que el béisbol venezolano ha estado muy reñido y para la pausa de Navidad solo teníamos dos clasificados, Bravos y Cardenales, y ningún equipo eliminado. En Águilas del Zulia podemos encontrar un buen ejemplo con la llegada del grandeliga Jackson Chourio, que ha sido determinante en las últimas jornadas y ha hecho que el lineup rapaz luzca realmente temible.
Chourio para el momento en que se escribe está columna ya suma cinco duelos en la LVBP y en el último, el del 23 de diciembre ante Caribes, hizo de todo. El zuliano se fue de 5-5, con doble, jonrón y cuatro carreras empujadas, las últimas dos en el octavo inning para quebrar el empate y darle al Zulia una ventaja definitiva de 5-3. Gracias a esa victoria los de Lipso Nava mejoraron su récord a 28-26 y quedaron dependiendo de si mismos, apenas a un juego del liderato.
En general, tras sus cinco juegos, el grandeliga de los Cerveceros de Milwaukee estaba bateando .364 con un OPS de 1053. Pareciera que la inactividad no le ha pasado factura y que por el contrario está listo para contribuir a unas Águilas que han sorteado innumerables dificultades para todavía hoy mantenerse con buenas opciones. Y es que los de Lipso Nava se han mantenido en puestos de clasificación sin dominar ningún departamento. Hay quienes dirían que han hecho lo justo, otros abrazaran la idea de que han jugado un beisbol pequeño, de detalles. Como quiera que sea el resultado es el mismo, llegaron al final de la campaña con buenas opciones a pesar de no ser contundentes.
Su ofensiva batea para .272, el segundo promedio más bajo del torneo, solo superior al de Magallanes (.263). Son el equipo que menos carreras anota con 247, seguido por Tigres que ha pisado la registradora en 274 ocasiones. Pero además son uno de los dos equipos que no ha llegado a 500 indiscutibles y apenas ha conectado 23 jonrones. Eso sí, tienen la tercera marca mas alta de boletos (220) y son el que menos se poncha (309).
En el pitcheo la tendencia no es diferente. Tienen la segunda peor efectividad del campeonato con 5.40, un registro que solo supera Leones (5.80). Han permitido 282 carreras limpias y son el tercer equipo que menos ponches propina (349). Y como si fuera poco su defensa es la que más errores ha cometido con 53 y su registro de dobleplays es el segundo más bajo. Pero, aún así, están peleando por clasificar en los primeros lugares, lograron reponerse a la salida de varias insignias y ahí están batallando. Claro que se merecen volver a estar en enero.