El comienzo no ha sido fácil, pero finalmente en Boston pudieron ver todo el potencial del venezolano Ranger Suárez, ese que lo ha distinguido como uno de los mejores zurdos del béisbol de Grandes Ligas y que llevó a la gerencia patirroja a darle un contrato de cinco años y 130 millones de dólares. Finalmente, en su tercer intento, logró tener una salida de calidad y consiguió su primera victoria como patirrojo. 

El zurdo lanzó 6.0 entradas en blanco para guiar el triunfo de Medias Rojas 7-1 sobre Cardenales. Tan solo permitió tres hits, otorgó dos boletos y ponchó a seis para mejorar su efectividad a 5.02. De sus 84 lanzamientos 55 estuvieron en zona de strike. Tocó las 92 millas por hora con su recta, pero realmente fueron su sinker, la curva y el cambio los pitcheos a los que más recurrió, haciendo gala de su amplio arsenal que tiene hasta seis lanzamientos distintos. Se le vio cómodo y confiado, como suele ser habitualmente. 

Un Ranger que todavía Boston no había podido presumir porque en sus dos primeras presentaciones sumó solo ocho innings y un terció y terminó aceptando un total de ocho rayitas. Tenía un elevado promedio de carreras limpias de 8.64 y realmente no se veía en control de sus lanzamientos, algo que le sucedió también en el Clásico Mundial de Beisbol, sobre todo en el juego ante Japón por los cuartos de final. Pero todo eso está en el pasado. 

El zurdo que vimos el fin de semana es el mismo de siempre, ese que en 2025 promedió seis capítulos por salida, sumando más 155 entradas en 26 apariciones, y se caracterizó por evitar batazos fuertes y producir muchos rodados. El que no necesita una velocidad exorbitante para ser realmente dominante y puede mantener a raya a cualquier alineación. Ese que tiene un par de años ganado una docena de juegos y guarda siempre una buena relación entre boletos y ponches, un caballito de batallas de esos que cualquier manager quiere tener en su equipo. 

Poco a poco se va adecuando a su nueva casa y a unos Medias Rojas que, aunque tuvieron un lento comienzo de campaña, han comenzado a demostrar porque muchos lo distinguieron como unos de los favoritos de la temporada. De hecho, es tan así, que en los últimos siete juegos el pitcheo patirrojo tiene la mejor efectividad de Grandes Ligas, 1.84 con nueve carreras permitidas en 44 entradas de labor. Ninguno de los otros 29 equipos tiene un promedio por debajo de 2.00. 

En consecuencia, Boston -que solo pudo ganar dos de sus primeros 10 juegos- viene de una semana de 4-1 que ha dejado su récord general en 6-9, a solo dos juegos del primer lugar de la división que de momento comparten Rays, Yankees y Orioles. 

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