La selección femenina de Venezuela en la categoría sub-17 ha construido una de las historias más exitosas del fútbol venezolano, logrando hitos que marcaron un antes y un después en la disciplina dentro del país.

Su etapa de mayor gloria comenzó a consolidarse en la década de 2010, cuando la selección nacional logró romper la hegemonía regional al proclamarse bicampeona del Sudamericano sub-17 de forma consecutiva en las ediciones de 2013 y 2016.

Estos títulos no solo le otorgaron el reconocimiento continental, sino que también posicionaron a Venezuela como una potencia regional.

En el escenario de la Copa Mundial, el desempeño de la sub-17 femenina ha sido muy relevante, alcanzando las semifinales en dos ocasiones.

Tanto en el la Copa del Mundo de Costa Rica 2014 como en el de Jordania 2016, el equipo nacional finalizó en la cuarta posición, un logro que solo superó la selección masculina sub-20 con el subcampeonato obtenido en el Mundial de Corea del Sur 2017.

Durante estas participaciones, el combinado criollo demostró una gran capacidad competitiva y un estilo de juego vistoso que cautivó a la audiencia internacional, dejando en el camino a selecciones con mayor tradición futbolística y desarrollo en infraestructura.

La figura central de esta era dorada ha sido, sin duda, Deyna Castellanos.

La delantera nacida en Maracay se convirtió en un fenómeno global tras sus actuaciones en los mundiales de la categoría, donde se consagró como la máxima goleadora histórica del torneo con 11 anotaciones.

Su impacto fue tal que recibió la Bota de Oro y el Balón de Bronce en 2014, además de ser finalista al premio Puskás y al premio The Best de la FIFA años más tarde.

Deyna no solo aportó goles, sino que se convirtió en el símbolo de una generación que inspiró a miles de niñas en el país a practicar este deporte.

Además de Deyna, la categoría ha contado con jugadoras excepcionales que fueron fundamentales en la obtención de los campeonatos sudamericanos y los éxitos mundiales.

Nombres como María Gabriela García, quien compartió la Bota de Oro con Castellanos en 2014; Daniuska Rodríguez, reconocida por su increíble capacidad de asistencia y regate; y la capitana Lourdes “Kika” Moreno, fueron piezas claves.

En cuanto a su participación en el ciclo olímpico, la Vinotinto sub-17 femenina también dejó una huella imborrable en los Juegos Olímpicos de la Juventud Nanjing 2014.

En aquella edición, la selección venezolana sub-17 logró avanzar hasta la gran final, donde obtuvo la medalla de plata tras un torneo brillante.

Por si fuera poco, recientemente la selección de fútbol femenina sub-17 conquistó la medalla de oro en los Juegos Suramericanos de la Juventud de 2026 en Panamá.

Este palmarés, que combina títulos continentales, medallas de oro regionales, podios olímpicos juveniles y dos cuartos lugares en copas del mundo, reafirma a la femenina sub-17 como la categoría más laureada del fútbol venezolano.

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