
Lo que comenzó como una sospecha terminó convirtiéndose en una denuncia que ha provocado indignación en redes sociales y dentro de la comunidad educativa de Louisville.
Por Red uno
Tiphanee Lee decidió esconder una pequeña cámara en el cabello de su hijo Semaj’, un niño de 7 años con autismo y condición no verbal, porque sentía que algo no estaba bien en la escuela.
La madre asegura que constantemente recibía reportes negativos sobre el comportamiento del menor por parte del personal educativo, aunque en casa el niño mostraba una actitud completamente diferente.
Esa desconfianza la llevó a tomar una decisión extrema: grabar lo que ocurría dentro del aula.
Las grabaciones obtenidas dentro de Field Elementary School expusieron escenas que la familia describe como “devastadoras”.
Según la denuncia, el audio y video captaron a un asistente de maestro sometiendo físicamente al menor, gritándole y tratándolo de manera agresiva mientras otros adultos permanecían dentro del salón sin intervenir.
La situación ocurrió dentro de un aula de educación especial.
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