
La tercera temporada de La Casa del Dragón llega finalmente, para cumplir promesa largamente esperada por los fanáticos de la saga imaginada por George R.R. Martin. La de enfocar por completo su trama en la brutal guerra civil de los Targaryen. También explora en su punto más álgido, lo que permite a la producción profundizar en no solo los eventos más espantosos del conflicto. A la vez, mostrar todas las consecuencias que tuvo en Poniente, lo que terminará por cambiar el mapa del continente para siempre.
De hecho, el comienzo de temporada inicia directamente con la largamente esperada Batalla del Gaznate. Una de las contiendas navales y aéreas más sangrientas y devastadoras en la historia de Poniente. Este violento conflicto masivo, que originalmente estaba planeado para cerrar la segunda temporada, desata consecuencias trágicas e irreversibles para ambos bandos. Incluyendo la trágica muerte del príncipe Jacaerys Velaryon (Henry Collett) al caer en combate junto a su dragón Vermax.
Por otro lado, el príncipe Daemon Targaryen (Matt Smith) deja atrás sus visiones en Harrenhal para reincorporarse en el frente de batalla. De modo que respaldan con firmeza el reclamo legítimo de Rhaenyra (Emma D’Arcy). Paralelamente, los líderes de la facción de los Verdes deben lidiar con la huida clandestina del convaleciente rey Aegon II (Tom Glynn-Carney) hacia las Ciudades Libres. También, con el descontrolado contraataque de un furioso Aemond (Ewan Mitchell). Un panorama que, de hecho, es consecuencia directa de los eventos del cierre de la segunda temporada, que te recordamos a continuación.
Todos los eventos que dejaron atrás la segunda temporada de ‘La casa del Dragón’

La segunda temporada de La casa del Dragón concluyó con un tenso movimiento de fichas políticas. Una complicada red de conflictos que, además, dejó al continente entero al borde de una destrucción total y sangrienta. El episodio final evitó de forma deliberada el enfrentamiento físico directo en el campo de batalla. Por lo que se centró en el clímax emocional de las tramas que se cocinaron a fuego lento durante toda la entrega.
A saber: el precario equilibrio entre los extremos de la batalla y el poder en Poniente. De modo que los Negros liderados por Rhaenyra y los Verdes bajo el control provisional de Aemond Targaryen, alcanzan un punto de no retorno. Todo mientras el panorama del poder aéreo cambia de manera radical gracias a la aparición de la llamada cosecha de semillas. Un giro en que hombres comunes y corrientes de origen humilde logran domar a los dragones salvajes que residían en Rocadragón sin ningún tipo de control real.
Esta situación rompe por completo el estatus místico de pureza de la dinastía Targaryen y genera enormes roces internos entre la aristocracia. En especial en el joven príncipe heredero Jacaerys Velaryon, quien ve en estos bastardos una amenaza directa para su legitimidad futura en el Trono de Hierro. Mientras tanto, en los territorios del valle de Arryn, la joven Rhaena Targaryen (Phoebe Campbell) pasa jornadas enteras persiguiendo de forma incansable los rastros de un enorme dragón salvaje conocido como Robavejas.
Tras un largo y extenuante viaje a pie por terrenos montañosos inhóspitos, finalmente logra un encuentro directo con la imponente bestia alada. Algo que anticipa su inminente ascenso como una nueva y valiosa jinete para el bando de su madrastra. El tablero de juego se vuelve sumamente peligroso para ambos lados de la moneda.
Un juego de poder y fuego en ‘La casa del Dragón’

En el corazón de la Fortaleza Roja, la desesperación se apodera de los líderes del bando de los Verdes. Todo, debido al súbito cambio en la balanza del poder bélico global en guerra civil por el aumento del número de dragones en el bando contrario. Al enterarse de que Rhaenyra ahora posee tres nuevos jinetes armados con colosos alados, el príncipe regente Aemond Targaryen comprende lo crítico del momento. Por lo que en un arrebato destructivo vuela a lomos de la imponente dragona Vhagar y reduce a cenizas la localidad portuaria desarmada de Puntaguda.
Consciente de que necesita más poder de fuego para defender la capital, regresa a Desembarco del Rey. Todo con la intención de obligar de manera agresiva a su hermana Helaena (Phia Saban) a marchar a la guerra montando a Sueñafuegos. Sin embargo, Helaena rechaza la exigencia con total firmeza. Además, utiliza sus enigmáticas habilidades proféticas para confrontarlo directamente con su destino fatal. De modo que le asegura que él morirá ahogado en el Ojo de Dios tras un gran enfrentamiento. También, que su hermano Aegon II volverá a ocupar el trono a pesar de sus heridas.
Paralelamente, el astuto Larys Strong (Matthew Needham) actúa con extrema rapidez a espaldas de la corte real. Al comprender que la caída de la ciudad es inminente, toma una decisión. Así que convence al mutilado y doliente rey Aegon de huir de forma clandestina en un carruaje común hacia las Ciudades Libres de Essos. Todo con el objetivo claro de resguardar su vida y planear un retorno triunfal en el momento adecuado.
Una conversación que podría cambiar la historia

Ambos escenarios se unen en el encuentro clandestino de alta traición en las oscuras estancias del castillo insular de Rocadragón. Alicent Hightower (Olivia Cook), toma la iniciativa de crear un puente diplomático. Esp, al verse desplazada del consejo de gobierno por la crueldad de su propio hijo Aemond y horrorizada por el rumbo sangriento de la guerra. Por lo que decide viajar en secreto absoluto para pactar con su antigua amiga de la infancia.
En una conversación cargada de nostalgia, dolor y amargura, la matriarca de los Verdes ofrece entregar la capital del reino sin oponer resistencia. Lo cual haría a cambio de clemencia absoluta para ella, su hija Helaena y su nieta. Rhaenyra escucha la propuesta, pero mantiene una postura totalmente inflexible frente a los ruegos de su vieja aliada.
Le aclara de forma directa que, para asegurar su legitimidad incuestionable ante el reino y evitar futuros levantamientos armados, necesita obligatoriamente ejecutar la cabeza del rey Aegon II. Alicent, superada por las trágicas circunstancias que ella misma ayudó a desatar al malinterpretar las últimas palabras del difunto rey Viserys, acepta el terrible sacrificio. Este pacto sella el quiebre definitivo de su antiguo vínculo afectivo y las condena a un destino trágico.
El príncipe regresa en el momento justo

Mientras tanto, en las Tierras de los Ríos, la estadía de Daemon (Matt Smith) en el bastión maldito de Harrenhal llega a su resolución. Tras pasar semanas enteras sumido en horribles alucinaciones, es guiado por la sanadora Alys Rivers hacia el místico árbol arciano del patio central. Al posar su mano sobre la corteza sangrante, experimenta una visión profética abrumadora que le revela los misterios fundamentales de la Canción de Hielo y Fuego.
Daemon es testigo directo de imágenes aterradoras del futuro de Poniente. Algo que abarca la llegada invernal de un Caminante Blanco y la figura del Cuervo de Tres Ojos. También, la silueta inconfundible de Daenerys Targaryen emergiendo de las llamas con tres crías de dragón recién nacidas. Esta revelación destruye por completo su insensata ambición personal de usurpar la corona de su esposa.
Cuando Rhaenyra llega en persona para confrontar su lealtad, encuentra a un hombre completamente cambiado y sumiso. Ante la imponente mirada de las miles de tropas fluviales reunidas, Daemon se arrodilla públicamente frente a ella. Proclamando además a viva voz que ella es la única reina legítima elegida por el destino. Eso, frente a la terrible oscuridad que se avecina desde el norte lejano.
¿En qué culmina la segunda temporada de ‘La casa del Dragón’?

El tramo final del episodio de la segunda temporada de La casa del Dragón muestra la estrategia de la futura batalla definitiva. Por el bando de los Verdes, el emisario Tyland Lannister (Jefferson Hall) logra cerrar con éxito una alianza naval crucial en las distantes tierras de las Ciudades Libres. Al mismo tiempo, las imponentes huestes terrestres de la Casa Hightower inician su marcha desde Antigua con paso firme. Por supuesto, escoltadas desde los cielos por la hermosa dragona azul Tessarion, que vuela bajo el mando del joven Daeron Targaryen.
Por el bando de los Negros, la flota Velaryon zarpa con orgullo bajo las órdenes de Corlys y su hijo Alyn para consolidar un bloqueo marítimo devastador sobre los accesos principales de la capital. Simultáneamente, los salvajes soldados invernales enviados por Cregan Stark cruzan las tierras de Los Gemelos mientras el inmenso ejército reunido por Daemon inicia su despliegue terrestre. Con todas las piezas militares en marcha y los dragones listos para la matanza, el escenario listo. Un preludio para el sangriento estallido de la Batalla del Gaznate que marcará el inicio del desastre.
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