En menos de una semana se celebrará el Juego de Estrellas de la temporada 2026 de Grandes Ligas. Cuatro venezolanos fueron seleccionados inicialmente, los lanzadores Ranger Suárez (Medias Rojas) y Eduardo Rodríguez (Cascabeles), el segundabase Luis Arráez (Gigantes) y el receptor William Contreras (Cerveceros). A ellos se sumaron luego Jesús Luzardo y Willson Contreras, en sustitución de Max Meyer y Vladimir Guerrero Jr., respectivamente. Y la verdad es que, por lo menos en el caso de Wilson, el cambio parece más bien un acto de justicia divina.
El clásico de mitad de temporada, que inicialmente esperaba reunir a los mejores de cada posición en un mismo equipo, se ha convertido en un concurso de popularidad. En consecuencia muchos peloteros con campañas destacadas quedan marginados de la convocatoria. Eso iba a ocurrir este año con Willson, que está teniendo la mejor campaña de su carrera y -sin lugar a dudas- está muy por encima de Vladimir Guerrero Jr., que arrasó con casi un millón y medio de votos.
“Vladi” tuvo una primera mitad muy por debajo de sus estándares. Y junio fue su peor mes, bateó para .198 con solo cuatro extrabases y una decena de carreras empujadas. En general, tiene un average de .263, uno de los bajos de su carrera, pero más preocupante aún es el hecho de que solo ha conectado cuatro cuadrangulares y ha empujado 35 rayitas. Su OPS de .689 es el segundo más bajo entre los canadienses. Es tan evidente el bache en el que está que ha preferido aprovechar la pausa del All Star para descansar. Y esa decisión es la que le abre la puerta a Willson, que realmente quedó sexto en la votación con un poco más de 369 mil votos.
Sí, leyó bien, sexto. Ben Rice (Yankees), el lesionado Munetaka Murakami (Medias Blancas), Nick Kurtz, (Atléticos) y Pete Alonso (Orioles) tuvieron todos más votos que Willson. Y eso que ninguno tiene un promedio al bate superior al .287 venezolano y solo Ben Rice ha conectado más jonrones y tiene un mejor OPS. Es claramente un tema de popularidad y aunque eso no está mal, hay que tener muy claro que no se está premiando a los mejores. Por eso al principio me atreví a decir que este desenlace le ha hecho justicia al beisbol.
Willson está en el top 10 de los mejores averages de la Liga Americana, es tercero en empujadas con 61 y tiene la séptima mejor marca de jonrones con 20. Un registro con el que, por cierto, ya igualó lo conseguido el año pasado en 135 juegos con los Cardenales de San Luis. Y todo parece indicar que una nueva marca personal está a la vuelta de la esquina porque la mayor cantidad de bambinazos conseguida en un año son los 24 de 2019, cuando vestía el uniforme de los Cachorros de Chicago. Su llamado al Juego de Estrella era justo y necesario.