Según estimaciones de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los daños físicos directos ocasionados por los sismos del pasado 24 de junio en Venezuela ascienden a 37.000 millones de dólares. Esto tras la presentación de un informe técnico institucional elaborado por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (Undrr).
El desglose del balance estadístico incluye 24 mil millones de dólares en daños a edificaciones comerciales, viviendas, escuelas, hospitales e instalaciones públicas junto a otros 13 mil millones de dólares en infraestructura donde las mayores pérdidas se concentran en el sector de las telecomunicaciones con 5 mil millones de dólares seguido por la energía y las carreteras.
La cifra preliminar ofrece una medida inicial sobre la destrucción causada por los dos sismos consecutivos de magnitudes 7,2 y 7,5 que ocurrieron con apenas 39 segundos de diferencia en la región centro-norte del país, un evento telúrico que mantiene a miles de personas en campamentos de desplazados con necesidades de agua, saneamiento, salud y protección.
El cálculo científico se basa de manera estricta en modelos de riesgo sin sustituir las inspecciones sobre el terreno y excluye las pérdidas por la interrupción de servicios, las actividades económicas, los costos de la respuesta de emergencia, los efectos en las cadenas de suministro y la reconstrucción, factores que proyectan un impacto económico total aún mayor.
Respuesta de la ONU en cifras
Rescate: 63 equipos internacionales de búsqueda y rescate, enviados por 28 países, con 2.235 especialistas y 175 perros, siguen desplegados en las zonas más afectadas. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura entregó 1.300 herramientas de rescate a Protección Civil en La Guaira.
Financiación: La ONU liberó fondos de emergencia y activó el Fondo Humanitario de Venezuela. Estados Unidos, Alemania, la República de Corea, Noruega, la Unión Europea, Australia, Suiza, Suecia, Dinamarca y el Banco Interamericano de Desarrollo han anunciado aportes para la respuesta. La Organización Panamericana de la Salud (OPS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) también han lanzado llamamientos para reforzar la salud, la alimentación, la logística y la protección.
Salud: La Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud han evaluado al menos 10 centros de salud en La Guaira y el Distrito Capital, y ha movilizado 6,2 toneladas de suministros médicos, incluidos medicamentos, material de trauma y equipos de protección.
Alimentos: El Programa Mundial de Alimentos (PMA) ha llegado a 6.640 personas con comidas calientes y raciones listas para consumir en La Guaira. Cada ración individual cubre las necesidades de una persona durante tres días.
Alojamiento y protección: Hay 46 espacios de alojamiento temporal operativos que acogen a más de 11.500 personas. La Organización Internacional para las Migraciones coordina su gestión y la ampliación de servicios; ACNUR apoya la protección, el asesoramiento legal, la reunificación familiar y el registro de necesidades.
Atención multisectorial: La ONU y sus socios concentran servicios de salud, alimentos, agua, saneamiento, protección y apoyo psicosocial en los espacios de transición de La Guaira: el Polideportivo José María Vargas y los estadios César Nieves y Playa Grande. En el Polideportivo Vargas se instalaron 150 literas, mientras en César Nieves avanza la instalación de carpas y servicios para las familias desplazadas.