Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo indaga en un complicado pasaje de la historia reciente de España. Eso, al reconstruir de forma minuciosa uno de los episodios más dramáticos, dolorosos y determinantes de la historia contemporánea del país. Dirigida por los periodistas Jon Sistiaga y Juanjo López, el guion sumerge en las angustiosas circunstancias del secuestro del joven concejal de Ermua, titular por la banda terrorista ETA. Por lo que detalla hora tras hora lo ocurrido, hasta su trágico desenlace. 

Pero además, este documental de Netflix, logra captar la esencia de un suceso que sacudió a una nación completa. Eso al capturar el horror, el desasosiego y el sufrimiento a través de una cuidadosa línea de tiempo. Por medio de un montaje ágil, un riguroso archivo televisivo, la producción muestra la atmósfera de asfixia, urgencia y desesperación de un suceso brutal. Uno que, además, mantuvo en vilo a todo un país durante aquel caluroso mes de julio de 1997.

Sin embargo, Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo no cuentan su historia desde una única óptica. De hecho, toma una arriesgada decisión. La de explorar en la enorme riqueza y pluralidad de testimonios directos. Para ello reúne figuras clave que vivieron el suceso desde la primera línea política, policial y social. El documental cuenta con las declaraciones de destacados líderes de la época como el expresidente del Gobierno José María Aznar y el exlehendakari José Antonio Ardanza. También, con el político socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, ofreciendo una perspectiva sobre cómo se vivió la crisis desde el gobierno. Una novedad en producciones de esta naturaleza.

El dolor de un país en ‘Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo’

Miguel Ángle Blanco

Pero Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo no se limita a la dimensión del poder en medio de un suceso complicado. A la vez, da voz a los periodistas que cubrieron la noticia en tiempo real y a mandos policiales encargados de la infructuosa búsqueda. Pero en especial y de manera muy emotiva, a ciudadanos comunes de Ermua que rompieron el silencio para exigir la liberación de su vecino. Lo que aporta una dimensión humana y descarnada al relato de un evento que todavía es central para comprender una época convulsa en España. 

Más allá de la reconstrucción cronológica de los hechos, Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo es un análisis de un trauma colectivo. Todo, al analizar en profundidad las consecuencias sociopolíticas que este crimen sembró en el tejido social español. Eso, marcado por el nacimiento del denominado Espíritu de Ermua. En particular, por el cruel chantaje de ETA. 

El grupo terrorista, exigía el excarcelamiento de todos sus presos a cárceles vascas. Eso, en un plazo imposible de 48 horas a cambio de la vida de Blanco. Algo que provocó una respuesta inédita: millones de personas salieron a las calles con las manos pintadas de blanco. Una demostración de que habían perdido el miedo que por décadas había impuesto el terrorismo. Un suceso que Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo muestran en su poder e importancia histórica. 

Un testimonio para la historia

Miguel Ángle Blanco

Pero el punto más fuerte de Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo es la forma en que retrata su giro más trágico. La muerte del concejal a manos de ETA. Pero no se limita a profundizar en un hecho noticioso y morboso. En lugar de eso, plasma con maestría cómo ese cruel asesinato, lejos de doblegar al Estado, unió a la sociedad civil. Eso, en un grito unánime de basta ya. Lo que transformó la indignación popular en el principio del fin operativo y social de la organización criminal.

Pero el documental es un ejercicio necesario de memoria histórica para las nuevas generaciones. En particular, las que no vivieron los años más duros del terrorismo en el País Vasco y España. Con un enfoque que evita el morbo para centrarse en el análisis periodístico, la obra reflexiona sobre el peso del recuerdo. A la vez, de las cicatrices que aún permanecen en las víctimas y la importancia de no olvidar el sacrificio de quienes pagaron con su vida la defensa de la democracia. 

Para sus últimas escenas, Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo no solo muestran la crónica de un asesinato anunciado. También el retrato de la dignidad de un pueblo que decidió cambiar su destino a partir de esas fatídicas 48 horas que lo transformaron todo. El mayor mensaje que este necesario y oportuno documental deja a su paso y que transforma a la producción en una necesaria pieza periodística. 

Seguir leyendo: De qué va ‘Miguel Ángel Blanco: Las 48 horas que lo cambiaron todo’, el documental español que impacta en Netflix

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