Noruega pisa fuerte y derrotó a una fuerte selección de Senegal que sumó su segunda derrota esta vez 3-2 sufriendo un doblete del goleados Haaland.
Haaland no quiso ser menos en una jornada mundialista para el recuerdo y emuló a Messi y Mbappé con un nuevo doblete. El noruego ya suma cuatro goles en el torneo a pesar de errar un par de ocasiones claras antes de convertir. Noruega se jugará el liderato del grupo con Francia y demuestra ser un rival a tener en cuenta. Senegal, muy decepcionante y caótica, queda contra las cuerdas.
El partido arrancó con un asedio noruego que intimidó al rival hasta el extremo. Varios tiros de esquina consecutivos en los que Mendy sacó un remate de Ajer a bocajarro impresionante. Poco a poco Senegal mejoró, al menos para alejar el peligro, y el partido entró en un tramo desesperante en el que los dos equipos fallaron numerosos pases sencillos y cada remate resultó defectuoso.
Una vez que se superó la media hora crecieron los espacios y el poderío nórdico se impuso, en buena parte también por los regalos que recibieron. Odegaard gozó de un remate franco tras una dejada de Haaland con la cabeza y Mendy una vez más se agigantó bajo palos. Sin embargo, un instante después Koulibaly, experimentado como pocos, cometió un error infantil. Le regaló la pelota a Pedersen y no perdonó con un disparo duro.
Noruega no frenó con la ventaja conseguida y pudo ampliar la cuenta antes del descanso por medio de Haaland. Mendy se entretuvo con los pies, el punta le arrebató la pelota y su disparo, con el arco vacío, pegó en la madera. En la continuación conectó un excelente testarazo pero el meta se redimió con una estirada fenomenal.
Pareja letal
Nada más volver del descanso conectaron los dos mejores jugadores noruegos y el desenlace resultó el segundo gol de la noche. Odegaard filtró un pase quirúrgico que Haaland definió con la zurda. Después de un primer tiempo desesperante, el cíborg convirtió su tercer gol en el Mundial.
Senegal no bajó los brazos y encontró la reacción inmediata gracias a una grieta en la zaga rival que permitió la entrada de Sarr por el carril central para definir con cierta comodidad y así reducir la desventaja. No obstante, era el momento de Haaland y cinco minutos después logró su doblete con un gran remate de primeras en el área, esta vez con la derecha.
