El Sambódromo de Río de Janeiro acogió un deslumbrante desfile la noche del domingo en homenaje al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, en un año en el que se postula para un cuarto mandato no consecutivo. Sin embargo, sus adversarios denunciaron irregularidades y plantearon emprender acciones legales contra el líder de 80 años y la escuela de samba, al alegar que el homenaje era un inicio a su campaña con seis meses de anticipación.
El desfile de la destacada escuela de samba Acadêmicos de Niterói se centró en la trayectoria de Lula, desde una infancia de pobreza en la región noreste de Brasil hasta su posición actual como uno de los líderes más prominentes de América Latina. Sus carrozas, disfraces y canciones fueron puro elogio al presidente, cuyos números en las encuestas han estado casi empatados durante meses.
Las grandes festividades de carnaval en Brasil siguen en pleno desarrollo con múltiples actividades que mantienen el ritmo festivo en distintas ciudades del país.
En São Paulo, las principales escuelas de samba desfilaron con sus comparsas en el Sambódromo de Anhembi, donde siete agrupaciones ya desfilaron con espectáculos cargados de ritmo y significado cultural.
El presidente Lula marcó presencia en el tradicional bloque Galo da Madrugada, en Recife, la mañana de este sábado.
Luego del desfile, el mandatario se trasladó hasta Salvador de Bahia, donde participará esta noche del carnaval en el circuito Osmar (Campo Grande).
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— André Vieira (@AndreteleSUR) February 14, 2026
Lula, el vicepresidente, Geraldo Alckmin, y sus esposas asistieron al desfile pese a los riesgos señalados por analistas jurídicos sobre su presencia, ya que podría desencadenar demandas en el tribunal electoral de Brasil antes y después de las elecciones de octubre.
“Tuve el honor de ver los desfiles de Acadêmicos de Niterói, Imperatriz Leopoldinense, Portela y Estação Primeira de Mangueira. Muy emocionante”, dijo Lula en sus redes sociales el lunes, con una mención a todas las escuelas de samba que se presentaron antes. “Me siento muy orgulloso de ver a Brasil brillando así para todo el mundo”.
Tiago Martins, principal organizador del desfile, comentó que los directivos de Acadêmicos de Niterói querían enfocar el tema de este año en el noreste del país, como ocurrió en 2025. Más tarde decidieron que la historia de Lula se ajustaba a ese propósito, pese a los riesgos legales.
“Lula merece un homenaje como este, igual que cualquier otro brasileño que hace mucho por nuestro pueblo”, afirmó Martins a The Associated Press mientras avanzaban los preparativos en Niterói, una ciudad a las afueras de Río. Negó que las letras, las carrozas o los disfraces de las escuelas de samba estuvieran pensados como material de campaña.
Martins señaló que responsables de Acadêmicos de Niterói viajaron a Brasilia con meses de anticipación para presentarle su visión a Lula, quien aceptó recibir el homenaje.
Lula, la primera dama, Rosângela da Silva, y sus invitados lo observaron todo desde el palco del ayuntamiento de Río de Janeiro junto al alcalde, Eduardo Paes. El presidente de Brasil vistió un traje blanco y un sombrero con una franja azul, en referencia a los tradicionales asistentes del Carnaval.
El veterano político vio a muchos asistentes cantar el histórico lema de campaña de Lula, “ole, ole, ole, ola… Lula, Lula”, como parte de una canción de Acadêmicos de Niterói. Uno de los temores de su equipo —un abucheo masivo desde las gradas— no se materializó, ni siquiera cuando salió de los palcos para tomarse fotos en la pista del Sambódromo.
João Santana, jefe de campaña de Lula en su intento de reelección de 2006, no prevé ganancias electorales por el homenaje. Observó que el presidente brasileño podría, de hecho, alejar a algunos votantes moderados y evangélicos que rechazan la conexión entre el Carnaval y la política. Santana también coincide en que Lula enfrenta riesgos legales innecesarios.
“El presidente y la primera dama se han acercado peligrosamente a este desfile”, indicó Santana en un video publicado el jueves. “Esto podría salirles mal”.
En el litoral nordestino, en Recife, la fiesta también continúa con la presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien participó en el tradicional “galo de madrugada”, una celebración que marca el espíritu del carnaval en el estado de Pernambuco.
Paralelamente, en el emblemático Sambódromo Marqués de Sapucaí de Río de Janeiro se prolongan las presentaciones de las escuelas pertenecientes al Grupo de Acceso, consideradas la segunda división del concurso principal de samba, que ofrecen un espectáculo vibrante antes de la llegada de los desfiles del Grupo Especial.
En ese mismo recinto, la escuela Acadêmicos de Niterói abrió el domingo el Grupo Especial del Carnaval de Río de Janeiro con un samba-enredo dedicada al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, quien asistió y fue ovacionado en el evento.
La agenda carnavalesca también se extiende más allá de los sambódromos. Las calles de diversas ciudades brasileñas se llenan de comparsas, conocidos localmente como blocos, que animan a los asistentes con música, danza y alegría desde horas de la tarde hasta la madrugada. Estas actividades callejeras, libres y multitudinarias, forman parte integral de la experiencia festiva brasileña que se prolongará hasta el próximo miércoles.
